Si tienes un ave como mascota, es fundamental asegurarte de que su hábitat le brinde el confort y la estimulación necesarios para vivir sana y feliz.
El hábitat ideal
- Dimensiones: debe ser lo suficientemente ancho y alto para que el ave pueda extender las alas y volar sin que las plumas golpeen los lados.
- Espacio para trepar y ejercitarse: incluye posaderos de ramas rugosas de árbol natural (los palillos de madera lisa o plástico pueden causar sobrecrecimiento de uñas y lesiones).
- Barrotes: la distancia entre ellos debe ser tal que el ave no pueda pasar la cabeza y lastimarse.
Higiene: la clave de la salud
- Limpieza profunda de la jaula una vez por semana.
- Cambio diario del papel o sustrato del fondo.
- Agua del bebedero renovada diariamente.
- Remover las cáscaras de semillas del comedero con frecuencia.
- Lavar bebederos, comederos, juguetes y posaderos con agua, jabón blanco y un cepillo pequeño. Enjuagar abundantemente.
Nota importante: algunas aves están protegidas por la ley de fauna. Antes de comprar un ave, asésorate con un veterinario especialista en animales exóticos.
Fuente: Agustina Bermudez, veterinaria.