La ansiedad en perros produce cambios indeseados en la conducta que pueden deteriorar la relación con tu mascota. Aprender a reconocerla es el primer paso para ayudarlo.
Señales de ansiedad
- Destrucción de objetos: juguetes, mantas u objetos de la casa.
- Coprofagia: se come su excremento o el de otro perro.
- Muerde o gruñe en exceso cuando antes no lo hacía.
- Micción o defecación dentro de la casa de forma intermitente.
- Hiperactividad: salta y corre continuamente.
Causas más frecuentes
Incorrecta socialización: si de cachorro no se relacionó con otros perros, personas o ambientes, de adulto puede tener ansiedad cada vez que salga de casa.
Ansiedad por separación: los perros son animales sociales. Si no aprendieron de cachorros a quedarse solos, de adultos sufren cuando los dejamos. Este trastorno se incrementó notoriamente durante la pandemia.
Aburrimiento y falta de ejercicio: un perro sin descarga de energía busca otras vías: ladra, rompe cosas, hace pozos en el jardín.
Miedo a ruidos fuertes: tormentas, fuegos artificiales o música muy alta pueden generar temor. La sobreprotección exagerada ante estos estímulos está contraindicada.
Cambios drásticos: llegada de un bebé, un nuevo cachorro, una mudanza. Todo esto puede generar frustración que el perro expresa con comportamientos indeseados.
Cómo ayudarlo: identifica la causa y trabaja en ella a diario. Tu tranquilidad es fundamental: cuando el perro ve que estás calmado, entiende que no hay peligro.
Fuente: Médico Veterinario Agustina Alcaiz.