Los gatos no son solo caras bonitas y peludas. Hay estudios que demuestran que las personas que conviven con gatos suelen estar más sanas y felices. Aquí cinco razones respaldadas por la ciencia.
1. Mejoran el estado de ánimo
Jugar e interactuar con ellos disminuye los niveles de cortisol en el organismo, reduciendo la ansiedad y el estrés.
2. Relajan el cuerpo
Acariciar a un gato incrementa la producción de hormonas asociadas a la relajación y la calma. Además, el ronroneo felino ayuda a bajar la frecuencia cardíaca.
3. Fortalecen la autoestima
Ocuparse del bienestar físico y emocional de un gato ayuda a seguir una rutina, mantener responsabilidades y genera una sensación de utilidad y autonomía.
4. Combaten la soledad y la depresión
Un gato es una fuente de compañía constante. Ayuda a las personas a recuperarse de traumas emocionales como la pérdida de un ser querido o una frustración.
5. Cuidan el corazón
Convivir con mascotas se ha asociado con la disminución del estrés, la reducción de la presión sanguínea y menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Recuerda que tener un gato es una gran responsabilidad y un compromiso de por vida.
Fuente: Agustina Bermudez, veterinaria.