Seleccionar la comida adecuada es una de las decisiones más importantes para asegurarle bienestar, energía y buena vida.
La nutrición adecuada es uno de los pilares más importantes del bienestar animal y, sin embargo, también uno de los aspectos más confundidos al momento de elegir qué ofrecer en el plato. Cada etapa de vida, tamaño corporal y nivel de actividad exige un enfoque distinto para mantener salud, energía y calidad de vida.
El médico veterinario Lenin Paredes, de Arca de Noé, explica que en la etapa de crecimiento los requerimientos de proteína son más altos, ya que favorecen el desarrollo muscular y óseo. En la adultez, el balance debe ser moderado para mantener la condición física sin favorecer el sobrepeso, mientras que en la etapa senior los niveles de proteína y grasa deben ajustarse según la actividad. “Un animal mayor pero activo puede requerir más energía que uno joven sedentario; la edad no es el único factor”, señala Paredes.
Elige calidad sobre cantidad
El tamaño corporal también influye directamente en la elección del alimento. Las fórmulas diseñadas para razas grandes o pequeñas responden a necesidades específicas, pero uno de los errores más frecuentes es no considerar el tamaño de la croqueta. “Más allá del tipo de fórmula, la textura y el tamaño del grano influyen en la masticación y la digestión”, explica el especialista.
En cuanto a la calidad, un alimento adecuado debe tener proteína de origen animal como principal ingrediente, bajo contenido de rellenos y ausencia de colorantes artificiales. También pueden incluirse vegetales funcionales en proporciones controladas.
Cuidar su dieta
La nutrición equilibrada impacta directamente en la energía, el comportamiento, la piel y el sistema inmune. Una alimentación inadecuada puede derivar en problemas metabólicos, hepáticos, cardíacos o renales, además de afectar el desarrollo en etapas tempranas. “Lo que se consume diariamente define la calidad de vida y la expectativa de vida”, enfatiza el veterinario.
Los cambios de dieta deben realizarse únicamente cuando sean necesarios y bajo supervisión profesional, ya que las modificaciones constantes pueden generar desajustes digestivos o metabólicos. Señales como baja energía, cambios en el pelaje o molestias digestivas pueden indicar que la alimentación no es la adecuada.
Ante alergias, sensibilidad digestiva o enfermedades crónicas, la recomendación es acudir al especialista para identificar el problema y definir una dieta personalizada.
TOMA NOTA:
La nutrición adecuada comienza con ingredientes de calidad.