La salud oral es una pieza clave del bienestar general y su cuidado puede prevenir complicaciones que afectan todo el organismo.
El cuidado odontológico en animales de compañía es clave para prevenir la acumulación de sarro, el mal aliento y las enfermedades periodontales, que no solo afectan la cavidad oral sino también órganos vitales. El médico veterinario Bryan Pérez explica que la prevención debe iniciarse desde edades tempranas con higiene constante y controles periódicos.
Pérez señala que las principales causas incluyen acumulación de placa bacteriana por falta de cepillado, dieta inadecuada y consumo frecuente de alimentos húmedos que se adhieren a dientes. También existen factores anatómicos, como en razas pequeñas o de hocico corto, donde la alineación dental favorece la retención de residuos. “Cuando no se realiza higiene oral, la placa se endurece y se convierte en sarro”, explica el especialista.
Atención a los síntomas
Los signos de alerta incluyen mal aliento persistente, encías enrojecidas o inflamadas, salivación excesiva y manchas oscuras en los dientes. En gatos puede observarse rechazo al alimento o dolor al masticar. “El cambio de olor en la saliva o la presencia de encías inflamadas son señales claras de enfermedad”, advierte Pérez, quien recomienda acudir al veterinario ante los primeros síntomas.
Se recomienda realizar limpiezas dentales profesionales cada 12 a 24 meses, dependiendo de la dieta y condición oral. El cepillado en casa es una herramienta preventiva, pero no sustituye la atención clínica. El uso de productos veterinarios es esencial. “La prevención puede espaciar los procedimientos, pero nunca reemplaza el control profesional”, indica el veterinario.
Contribuye a su salud oral
El uso de pasta dental veterinaria es indispensable, ya que la humana puede contener xilitol y flúor en niveles tóxicos para los animales. También se recomiendan juguetes masticables y snacks fibrosos que ayudan a reducir la placa de forma mecánica. “Los productos adecuados contribuyen significativamente a la salud oral”, afirma el especialista.
La falta de higiene oral puede permitir el ingreso de bacterias al torrente sanguíneo, afectando órganos como corazón, hígado y riñones. “Las encías son una puerta de entrada; las bacterias viajan y causan inflamación en distintos órganos”, concluye.
La prevención debe comenzar desde edades tempranas con higiene y revisiones. La constancia es clave para evitar tratamientos complejos y mejorar la calidad de vida.
TOMA NOTA:
Prevenir siempre será mejor que tratar.