El cambio de pelo, piel o plumas es un proceso natural en la mayoría de las mascotas. Sin embargo, conocer cuándo es normal y cuándo puede ser una señal de alerta es fundamental para cuidar su salud.
Muda en perros y gatos
La muda de pelo es un proceso natural que ocurre principalmente en primavera y otoño, cuando el organismo se prepara para el cambio de temperatura. Durante este período es normal encontrar más pelo de lo habitual. El cepillado frecuente ayuda a retirar el pelo muerto y reduce la cantidad que se esparce por el hogar.
Muda en aves
Las aves mudan sus plumas al menos una vez al año. Durante este proceso pueden volverse más sensibles al tacto, menos activas y algo irritables. Es normal y suele durar entre 4 y 12 semanas. Asegúrate de que tengan una dieta rica en proteínas durante este período.
Muda en reptiles
Las serpientes y lagartijas mudan su piel de forma periódica. En serpientes, la muda ocurre en una sola pieza. Si la muda es incompleta o irregular, puede ser señal de deshidratación, infección o condiciones ambientales inadecuadas.
¿Cuándo preocuparse?
La pérdida de pelo o plumas fuera de la época de muda, en zonas circulares, con picazón intensa, enrojecimiento o cambios en la piel puede indicar alergias, parásitos, hongos, estrés o deficiencias nutricionales. En estos casos, consulta con tu veterinario.
Cómo ayudar durante la muda
- Cepilla a tu perro o gato con mayor frecuencia.
- Ofrece una dieta rica en ácidos grasos omega-3 y omega-6 para un pelaje saludable.
- Mantén una buena hidratación.
- Consulta con tu veterinario si la muda te parece excesiva o anormal.