El gato y la bandeja sanitaria

El gato y la bandeja sanitaria

La mayoría de los gatitos saben usar el arenero de forma instintiva desde que llegan al hogar. Sin embargo, hay aspectos clave para que esta experiencia sea positiva para todos.

Tips básicos

  • Tamaño adecuado: debe ser lo suficientemente grande para que el gato pueda dar un giro completo. Las bandejas tipo “iglú” ofrecen mayor intimidad, control de olores y menos desorden.
  • Ubicación: lejos del plato de agua y comida, en un lugar tranquilo, sin mucho tránsito, sin acceso para perros y alejado de electrodomésticos que vibren (lavadora, refrigeradora).
  • Cantidad: usa la fórmula N+1: una bandeja por cada gato más una extra. Si tienes 2 gatos, necesitas 3 bandejas.
  • Arena: elige una con buena absorción y poco polvillo. Una vez que encuentres la que funciona, manténla: los gatos son animales de costumbres.
  • Higiene diaria: retira los sólidos a diario. Cada 3-4 días, váciala por completo y lávala con agua caliente y detergente (evita desinfectantes tóxicos para gatos). Coloca arena nueva hasta un tercio de la profundidad.

Señales de problemas urinarios
Consulta al veterinario si tu gato va muy frecuentemente al arenero sin orinar, vocaliza con angustia, orina fuera del arenero, la orina tiene color rojizo o anaranjado, o se asea excesivamente los genitales.

Si tu gato no usa el arenero
Recoge el excremento y ponlo dentro del arenero. Si lo ves agacharse en otro lugar, llévalo con calma al arenero. Premíalo cuando lo use correctamente. Limpia a fondo los lugares donde haya marcado (usa jabón enzimático, nunca amoníaco). Puedes usar feromonas en spray en los lugares que no quieres que marque.

Fuente: Agustina Bermudez, veterinaria.