Muchas personas desean compartir la cama con su mascota. Si bien puede ser muy placentero, hay aspectos importantes a considerar.
Posibles problemas
En algunos perros predispuestos, dormir en la cama puede generar un conflicto de jerarquía y desarrollar agresividad por competencia: por ejemplo, que el perro gruña o muerda cuando intentas bajarlo de la cama. Además, dormir con perros puede disminuir la calidad del descanso de las personas, ya que algunos perros reaccionan a estímulos nocturnos y pueden despertarte. Las personas con alergias o asma no deben dormir con sus mascotas.
Cómo hacer la transición si quieres cambiar el hábito
Lo ideal es un proceso gradual: primero pasa al perro de la cama a un lugar cómodo en el mismo dormitorio, luego muévelo justo afuera de la puerta. Crea una experiencia de descanso similar: una cama elevada, frazadas con su olor, o un lugar cerca de la calefacción en invierno.
Si decides que duerma contigo
Es fundamental mantener normas de salud básicas: visitas veterinarias regulares, vacunación, desparasitación y buena higiene. Aunque no es frecuente, el contacto estrecho puede facilitar el contagio de algunas enfermedades.
Fuente: Agustina Bermudez, veterinaria.