¿Qué hago con mi gato si me voy de vacaciones?

¿Qué hago con mi gato si me voy de vacaciones?

Los gatos son animales muy estresables, territoriales y rutinarios. Cuando llegan las vacaciones, hay tres opciones principales para su cuidado.

Opción 1 (la menos estresante): dejarlo en casa con visitas
Un familiar, amigo o vecino de confianza que lo visite una vez al día para cambiarle el agua, limpiar el arenero y darle el alimento. El gato te extrañará, pero seguirá en su zona de confort: misma casa, mismo olor, mismos ruidos.

Opción 2: llevarlo contigo
Posible, pero hay que saber que los gatos no disfrutan los cambios de ambiente como los perros. Se estresarán más que si se quedan en casa. Solo se justifica si no hay otra opción y las vacaciones duran más de 10 días (necesitan tiempo para adaptarse). Asegúrate de que el lugar sea seguro y sin posibilidad de escape. Acostúmbralo a la transportadora semanas antes y consulta con tu veterinario si necesita medicación para el viaje.

Opción 3: hotel para mascotas
El lugar debe ser Cat Friendly: amplio, luminoso, con sitios en altura, rascadores y escondites. Debe estar totalmente cerrado para evitar escapes. Exige requisitos de sanidad: vacunas al día, desparasitación y, si convive con otros gatos, análisis que descarte enfermedades virales (VIF/VILEF).

Consejos adicionales para cualquier opción:

  • Consulta con tu veterinario sobre suplementos antiestrés naturales (valeriana y triptófano) que se inician unos días antes.
  • Lleva una manta con su olor, sus piedras habituales, un juguete y su alimento de rutina.
  • Graba un audio o video tuyo para que quien lo cuide se lo haga escuchar.

Fuente: Agustina Bermudez, veterinaria.