Tener una mascota implica una responsabilidad que va más allá del hogar. Nuestras decisiones como dueños también impactan el medio ambiente. Aquí te contamos cómo ser un dueño más consciente y sostenible.
Recoge siempre las heces de tu mascota
Las heces de perros y gatos contienen bacterias y parásitos que contaminan el suelo y el agua. Usa bolsas biodegradables y deposita los residuos en los contenedores adecuados. Nunca los dejes en espacios públicos.
Elige productos ecológicos
Opta por arenas biodegradables para gatos, juguetes fabricados con materiales sostenibles y productos de limpieza e higiene con ingredientes naturales y envases reciclables.
Alimentación responsable
Elige marcas de alimento que utilicen ingredientes de fuentes sostenibles y prácticas de producción responsables. Evita el desperdicio de comida respetando las porciones recomendadas.
Castración responsable
Castrar a tu mascota contribuye a reducir la superpoblación animal y el número de animales en situación de calle, lo que tiene un impacto positivo directo en el ecosistema urbano.
Adopción sobre compra
Adoptar en lugar de comprar reduce la demanda de críderos que en muchos casos operan en condiciones éticamente cuestionables y contribuye a dar una segunda oportunidad a animales que lo necesitan.
Medicamentos y antiparasitarios
Desechar correctamente los medicamentos vencidos y los envases de antiparasitarios. Nunca los tires al agua o a la basura común sin protección.