Los gatos tienen por naturaleza una fuerte relación y apego con el ambiente que los rodea. Los felinos domésticos descienden de un depredador solitario que depende de sí mismo para sobrevivir y por lo tanto defienden su territorio hasta niveles impensados para otras especies.
Los olores son muy importantes para esta especie. Tienen el olfato mucho más desarrollado que el nuestro y además poseen el órgano vomeronasal, un poderoso analizador de olores ubicado en el paladar, que les permite reconocer si un animal es hembra, macho o cachorro, o si tiene miedo o está enfermo. Los gatos marcan el territorio refregando sus mejillas sobre superficies, frotando sus patitas sobre el piso u objetos, e incluso al afilarse las uñas.
Cuando ocurren cambios en su ambiente cotidiano, el gato se encuentra en una situación de estrés total. No solo las mudanzas entran en esta categoría, sino también reformas en la casa, muebles nuevos, cambios de cama o arenero, cuidadores nuevos o personas nuevas en el hogar.
Consejos para reducir el estrés ante cambios de territorio
- En caso de mudanza, evita que el gato presencie los preparativos. Armá las cajas en un sector y dejá al gato en otro.
- El gato debe ser el último en ser llevado a la nueva casa, después de haber acomodado todo.
- Sus pertenencias (comedero, bebedero, manta con su olor, arenero, rascador) deben colocarse en una habitación con la puerta cerrada al menos 24 horas para que se sienta seguro.
- No compres todas las pertenencias nuevas: las anteriores tienen su olor y lo ayudarán a adaptarse.
- El comedero y bebedero deben estar en el extremo opuesto al arenero.
- No lo fuerces a salir de su habitación segura. Respetá sus tiempos, puede llevar días o semanas.
- Las feromonas sintéticas en spray (disponibles en veterinarias) generan sensación de calma. Rociá zócalos, patas de muebles y marcos de puertas a unos 10 cm del piso, dos veces por semana.
- Asegúrate de que los puntos de acceso al exterior tengan protección (redes para gatos).
- Existen alimentos con nutrientes específicos (alfa-casozepina y L-triptófano) que generan sensación de calma. Consultá con tu veterinario y comenzalos 15-20 días antes del cambio.
Fuente: Veterinaria Agustina Bermudez.