Si tu mascota de repente deja de comer o come mucho menos de lo habitual, es importante prestar atención. La pérdida de apetito puede tener muchas causas, algunas simples y otras que requieren atención veterinaria.
Causas comunes
- Cambio de alimento: un cambio brusco de marca o sabor puede hacer que tu mascota rechace la comida. Siempre cambia el alimento de forma gradual en 7-10 días.
- Estrés o cambios en el ambiente: mudanzas, personas nuevas, cambios de rutina o la llegada de otra mascota pueden afectar el apetito.
- Temperatura: en épocas de mucho calor, es normal que las mascotas coman menos.
- Problemas dentales: el dolor en la boca puede hacer que comer sea incómodo. Revisa si tiene mal aliento, babeo excesivo o dificultad para masticar.
- Enfermedad: la pérdida de apetito es uno de los primeros signos de muchas enfermedades.
¿Cuándo ir al veterinario?
Si tu mascota lleva más de 24-48 horas sin comer, si además presenta vómitos, diarrea, letargo, pérdida de peso o cualquier otro signo de malestar, consulta con tu veterinario de inmediato.
Qué puedes hacer en casa
Ofrece el alimento a temperatura ambiente o ligeramente tibio para potenciar el aroma. Prueba con alimento húmedo si normalmente come seco. Asegúrate de que el plato esté limpio y el agua fresca. Reduce el estrés en el ambiente. Nunca fuerces a tu mascota a comer.