Existen varios tipos de productos antipulgas en el mercado y elegir el correcto puede marcar una gran diferencia en la protección de tu mascota. Aquí te explicamos las principales diferencias.
Pipetas (spot-on)
Se aplican directamente sobre la piel, generalmente en la nuca o entre los omoplatos. El principio activo se distribuye por la piel y el pelaje. Son fáciles de aplicar y suelen tener una duración de 4 semanas. Algunas también protegen contra garrapatas y mosquitos.
Collares antiparasitarios
Liberan el principio activo de forma continua durante meses (entre 3 y 8 meses según el producto). Son muy cómodos y ofrecen protección prolongada. Ideales para mascotas que se bañan con frecuencia, aunque debe retirarse el collar durante el baño.
Comprimidos orales
Actuún desde el interior del organismo. Cuando la pulga muerde a la mascota, ingiere el principio activo y muere. Son muy efectivos y no se ven afectados por el agua. Requieren prescripción veterinaria en algunos casos.
Sprays y champús
Ofrecen protección inmediata pero de corta duración. Útiles como complemento o en casos de infestación activa, pero no son suficientes como único método preventivo.
¿Cuál elegir?
Depende del estilo de vida de tu mascota, su edad, peso y condición de salud. Consulta siempre con tu veterinario antes de elegir un producto antipulgas, especialmente en cachorros, gatas preñadas o animales con enfermedades crónicas.